Mis desayunos con el violinista del diablo

Si hay un punto rescatable de las Navidades, para mí, es que es un tiempo en el que se propician momentos de intimidad con la familia y donde se comentan viejas batallitas (¡las de todos los años, por cierto!). Es una época en la que se dan todos los ingredientes para evocar recuerdos. El otro día, mientras ojeaba un viejo y pesado libro (con las tapas de madera) de mi padre sobre música clásica, vi que tenía señaladas varias páginas, ¡vaya usté a saber porqué!. Entre ellas, había una Sigue leyendo →