La lección de la Lagartija. Cinco claves para cultivar la actitud creativa.

day-26-365-gotta-get-me-someSeguro que te ha pasado alguna vez, eso de elegir un libro porque es finito y porque tiene un título sugerente (pero, sobre todo, porque es finito). Ya sé que esto es muy impopular y denota una cierta frivolidad, pero ¡quién esté libre de culpa…!.

Tranquilo que no eres el único.  El otro día, sin ir más lejos, buscaba algo que leer para el fin de semana. Revisé mi stock de libros sin leer y cuando ya tenía el candidato perfecto (uno de cuentos de J.J Millás) reparé en un viejo libro, que no recuerdo haber comprado y que estoy casi seguro que viajó desde la Biblioteca de mi suegro 😉

Se trata de un libro muy finito y con un título muy sugerente: Zen en el arte de escribir de Ray Bradbury (¡Patricio, no lo busques más… lo tengo yo!      ).

Bradbury no necesita presentación. Es el autor de Crónicas Marcianas y de Fahrenheit  451 ambas escritas en la década de los ’50. Está en el Olimpo de los maestros del género de la Ciencia Ficción, junto a Clarke o al “enorme” Isaac Asimov. Género, que visto con la perspectiva de los años, es una crónica profetizada de los avances tecnológicos que estamos viendo actualmente (Después de leer el post, echa un vistazo a este vídeo de Asimov previendo el impacto de internet para la sociedad y la educación… ¡Flipas!)

Al  ser un libro ligerito y estando, como estoy, entusiasmado con mi faceta escritora  icon-smile-o  , decidí que ésta fuera mi lectura para el “finde”. Millás tendrá que esperar al siguiente    .

No me equivoqué. Hice bien en hacer caso a mi instinto. El libro es una verdadera joya. Sus consejos, están cargados de energía, de optimismo, de garra y entusiasmo. Bradbury consiguió traspasarme esas emociones hasta el punto que, a veces, me sorprendía leyendo de pie, andando por la habitación porque “el chute” de energía era tan fuerte que me costaba leer sentado.

Creo que estas ideas son demasiados buenas como para dejarlas apolillar otros cuatro o cinco años más antes de que a alguien se le ocurra volverlas a leer. Así que, voy a compartirlas contigo.

He puesto a cocer todas las reflexiones y consejos sobre la creatividad, que Bradbury nos cuenta en este librito. Lo he enriquecido con alguna otra aportación interesante. Lo he clarificado y aligerado todo lo que he podido y finalmente lo he sazonado con mis propias reflexiones y experiencias. De esta manera ha quedado este fumet, que creo que es una muy buena base para cultivar la Actitud Creativa para cualquier ocupación y para la vida en general.

 

CINCO CLAVES DE RAY BRADBURY PARA CULTIVAR LA ACTITUD CREATIVA:

 

La definición que más me gusta de creatividad es de Rafael Lamata. En su libro La Actitud Creativa, la define como la capacidad de revisar, cuestionar, nuestras pautas, formas, rutinas, modelos de comportamiento a través de explorar, vivenciar, comprender, inventar o construir distintas respuestas (respuestas nuevas), con métodos, situaciones, ejercicios que aprovechan la ruptura con nuestros itinerarios lógicos, para valorar la necesidad de cambio, mejora y ampliación de nuestras realidades. Esta capacidad se desarrolla como actitud, se practica, aplica, entrena, como procedimiento y se puede olfatear como producto.

Como ves, en esta definición no hay ni rastro de Dalí, Ferrán Adria, Larry Page (Google) o Steve Jobs… Me gusta porque pone el foco en ti. En la manera que percibes el mundo, en el modo que tienes de explorarlo, tu capacidad de flexibilizar tus comportamientos, valorar otras posturas diferentes y la capacidad de aprender y generar respuestas disruptivas,  distintas a las habituales.

Tu eres creativo. La creatividad no es el monopolio de unos pocos esnobs, culturosos y afortunados que han sido tocados con la varita mágica de la genialidad. La creatividad está en ti, en al menos, la misma proporción que en ellos. Sólo tienes que dejarla escapar. Es una cuestión de actitud y de trabajo.

 

1.- SIÉNTETE VIVO:

¡Sólo se trata de vivir!, esa es la historia. Sencillo ¿no?. ¡Uff!, Yo no lo tengo tan claro.

Soy consciente que esta pregunta es un poco cortarrollos a ésta hora del día, pero ¿eres consciente de lo afortunado/a que eres por estar vivo/a?. Vivir para mí no es un derecho, es una responsabilidad.

Estoy de acuerdo en que la realidad muchas veces es jodida (te lo digo o te lo cuento…    ) y cómo dice Bradbury llega a ser aplastante si uno no la enfrenta creativamente.

¡Ya!, ¿Pero eso cómo se hace?. Pues no tengo ni idea, sinceramente. Yo no tengo la respuesta. Yo tengo la mía, que a veces me sirve y otras no. Y cuando creo haberla encontrado, la realidad me cambia la pregunta y tengo que empezar de nuevo. Supongo que a ti te pasará algo muy parecido.

Es una cuestión de actitud. Actitud Vital. Tomar conciencia de que estás viviendo, sentir que estás viviendo, que eres protagonista de tu historia y no un actor secundario, o peor todavía un figurante.

¿Y cómo lo hago? Estoy en paro, Siento que la vida es una mierda, Todo me sale mal… Pues no lo sé. La respuesta tendrás que buscarla tú. Sólo o con ayuda de algún profesional. Pero no llegues al final de tus días arrepintiéndote de no haberlo intentado.

Ray Bradbury nos da una solución:

“Se trata de tomar una pizca de arsénico cada mañana para sobrevivir hasta el atardecer. Y otra pizca al atardecer para sobrevivir y algo más hasta el alba. La microdosis de arsénico así ingerido lo prepara a uno para no ser envenenado y distraído por entero. Trabajar en medio de la vida es administrarse esa dosis.”

 Y termina con la frase, para mí, una de las más potentes del libro. Cargada de energía y optimismo. Una de esas frases imposibles de leer sentado:

“Todas las mañanas salto de la cama, piso una mina. La mina soy yo. Después de la explosión me paso el resto del día juntando pedazos. Ahora te toca a ti. ¡Salta!.”

 

2.-  ENERGÍA, GARRA, ENTUSIASMO.

Piensa en Goya, en Mozart, en Einstein, en Quevedo… ¿Dirías que eran gente tibia? o crees que era gente apasionada, que se comprometía, que se entusiasmaba, que amaba, que se divertía con lo que hacía… Creo que no hay duda.

Si no pones garra, entusiasmo, vitalidad, amor, compromiso, vigor, arrebato y diversión en lo que haces, lo mismo da que caves zanjas o cultives melocotones.

¡La vida sin pasión es un auténtico coñazo!

¿Qué es lo que más deseas en el mundo?

¿Qué cosas amas o detestas?

¿Cuánto tiempo hace que no te atreves a liberar un prejuicio que tienes escondido desde hace tiempo?

¿Cuáles son las mejores cosas de tu vida y cuándo vas a salir a gritarlas por ahí, de una p**a vez?

¿Cuánto tiempo hace que no haces algo por pura indignación o simplemente porque siempre has querido hacerlo sin importarte las consecuencias?

Invierte un ratito en contestar a estas preguntas y conéctate con tus emociones. ¿Qué tal?. Luego me haces un comentario y lo charlamos 😉 .

Diviértete, pon pasión y entusiasmo a lo que haces, ama y sé amado. Hazme caso, estas actitudes son un grandísimo imán para atraer a la creatividad   .

 

3.- LA LECCIÓN DE LA LAGARTIJA.

Si has intentado coger de pequeño una lagartija, habrás comprobado que no es nada fácil. Las lagartijas manejan perfectamente la pausa y la rapidez. Pero, ¿Qué nos pueden enseñar las lagartijas sobre la actitud creativa?.

Bradbury dice que en la rapidez está la verdad. Cuánto antes nos soltemos, cuando más deprisa reaccionemos y nos pongamos en acción, más sincero será nuestro trabajo. No vacilar más de lo imprescindible ya que en la vacilación hay pensamiento. No quiere decir que hagamos las cosas sin ton ni son, a tontas y a locas,  (jajaja…como dicen Les Luthiers en el gag de Warren Sánchez). Sino que con la demora surge una especie de  esfuerzo impostado por un estilo, que habitualmente retrasa nuestro plan de acción. Un consejo, Si crees que estaría güay hacerlo, ¡Hazlo!, ¡Ya!,  ¡Lo mejor es enemigo de lo bueno!.

 

4.- LAS MUSAS. CÓMO ALIMENTAR A UNA MUSA Y CONSERVARLA:

Cuanto rollo hay con esto de “Las Musas”. La cantidad de oportunidades que habremos dejado escapar por esperar a que nos visiten estas criaturillas.

Te faltaría el respeto, si te recordara que esto de las musas es una fantasía. Una excusa que muchas veces utilizamos para justificar que no nos apetece ponernos a pensar. A mí al menos, me pasa con frecuencia.

Las Musas, como fuente de inspiración, se podrían traducir como el almacén fantástico de todo nuestro ser. Están ahí en el centro de nuestro ser y sería algo así como una visón caleidoscópica (¿Comorrrr? 😉 ) de nuestra experiencia. Es decir, es el archivo de nuestras experiencias, nuestro inconsciente, de nuestras percepciones, de nuestros sentidos, los olores, sabores, visiones, sonidos, texturas que hemos acumulado y que nos han inspirado a lo largo de nuestra historia.

Por eso es tan importante “alimentar a las musas”. De la misma manera que nuestras células necesitan energía para crecer y multiplicarse, a las musas también hay que ofrecerles alimento. Si no lo hacemos frecuentemente no tardarán en abandonarnos, y os aseguro que son muy puñeteras y para volver, se hacen mucho de rogar!.

¿Qué “Dieta” nos recomienda Bradbury para tener a las musas felices y listas para aparecer cuando necesitemos convocarlas? :

– Explorar nuestros sentidos, tomar conciencia de ellos y mantenerlos en condiciones óptimas. Leer poesía. La poesía está llena de metáforas y éstas de ideas que a veces se conectan con algún elemento de nuestro almacén y nos dan el impulso para ponernos en acción.

– Ese almacén hay que llenarlo continuamente de experiencias y conocimientos nuevos. Tienes que tener buena disposición para aprender constantemente cosas nuevas: ¿Sabes algo sobre la crianza de las abejas? ¿Y sobre la poda de Bonsáis?, por ejemplo, ¿Crees que pueden aportarte alguna idea interesante para el proyecto que tienes entre manos?… Quién me iba a decir el mí el Viernes pasado que de un libro sobre el arte de escribir que elegí por casualidad, iba a derivar en este post. Sé curioso/a y déjate sorprender. Busca libros, fuentes de información y experiencias que mejoren tus sentidos y los enriquezcan. Yo creo que la utilidad de las cosas no se mide por el rendimiento inmediato que te dan, a veces hay que esperar un tiempo hasta que nos muestran su verdadero valor.

– Observa atentamente lo obvio, lo cotidiano. Toma conciencia de que estás viviendo. Siente que estás viviendo. Los maestros Zen dicen: “Lava el arroz para lavar el arroz”. Es decir, presta atención a lo que haces, vacía tu mente de otros estímulos y vive con pasión el momento. Ten “hambre de vida”.

– Trabaja, trabaja, trabaja y aprende, aprende y aprende… Cuánto más trabajes  y más focalizado estés en mejorar tus capacidades más y mejor fluirán las ideas. El entrenamiento y el ejercicio repetido, estarán creando un lugar limpio y acogedor para que las musas se sientan a gusto y no se vayan.

 

“Alimentarse bien es crecer. Trabaja bien y céntrate en mantener en condición óptima lo que has aprendido y sabes. Ten por seguro que cuando habla el amor sincero, cuando surge el entusiasmo, no hay duda de que LA CREATIVIDAD SE QUEDARÁ CONTIGO TODA LA VIDA”

 

5.- “PORQUE QUERÍA HACERLO, LO HICE” ¿Os imagináis un mejor epílogo para poner punto y final, no sólo a este post, sino a la historia de vuestra vida?. Me imagino con 90 años hablando con mis nietos o con algún fulano en la cola del banco, por ejemplo, y soltarle esa frase. Seguro que pensaría: “¡qué cabrón! el viejo”  .

Pienso que resume todo lo que hemos estado comentando: Valor, pasión, valentía, garra, entusiasmo, ganas de vivir… y una sensación de paz interior y de satisfacción alucinante. De verdad, que me pone la piel de gallina.

Yo, también te deseo que puedas llegar al final de tu vida poniendo el punto final justo después de esta frase. Ahora, eso sólo depende de ti   .

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Víctor Manuel Blanco Gijón

Víctor Manuel Blanco Gijón

Diseño de Estrategias Educativas at eduhackers.org
Aprendiz de bloguero y apasionado de la educación. Mi misión es diseñar experiencias para que la gente aprenda lo que quiera aprender. Me encanta investigar sobre tecnologías vinculadas a nuevas formas de aprender y enseñar. Siempre en "fase Beta", disfruto experimentando. El "fracaso" no está en mi diccionario y contemplo mis errores como oportunidades de aprendizaje ;-)
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La lección de la lagartija. Cinco claves para cultivar la actitud creativa by Víctor Manuel Blanco Gijón is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial 4.0 Internacional


  • raul

    enhorabuena Victor, me encanta¡¡¡¡ un abrazo grande

    • http://www.eduhackers.org/ Víctor M. Blanco

      Gracias tío!!!… Un fuerte abrazo y bienvenido a bordo 😉

  • Ritika Dospuntocero

    En su punto 😉 Muchas gracias

    • http://www.eduhackers.org/ Víctor M. Blanco

      😉