Programados para aprender: Lo que Paulo Freire le contó a Steve Jobs.

Hablar de Paulo Freeducacionbancaria2ire, es mucho más que hablar del Pedagogo más influyente del S.XX. Hablar de Paulo Freire es hablar de esperanza, de alegría, de respeto, de cambio, de ética, de transformación, de diálogo, de conciencia, de compromiso. Hablar de Paulo Freire es hablar de EDUCACIÓN.

La palabra y el ejemplo de Freire  conforma el auténtico código fuente de mis acciones formativas. Nunca nadie, profesionalmente,  me ha influido tanto como él, y con los tiempos que corren, creo que nadie será capaz de “quitarle la pole“.

Aún me acuerdo del día que me enteré de su fallecimiento. Era el año ’97 y yo andaba por segundo de carrera, creo. Cuando llegué a la facultad nadie parecía haberse enterado. Al entrar  en la cafetería –lo primero y lo último que hacía al empezar y acabar el día 😉 – me topé con una compañera y le dije: – “¡Ostia (mengana)!… ¿Te has enterao de que se ha muerto Freire?” . Por la cara que puso, debió pensar  algo así como “¡Su tabaco… Gracias!”. Estaba en segundo de Magisterio y no tenía ni idea de quién era.  Un poco fuerte, la verdad.

Mucho me temo, que si vas hoy a esa misma cafetería y haces la misma pregunta, a lo peor, te contestan :  “¡No jo**s…¡, ¿A qué Tanatorio se lo han llevao?”. Y es que, todavía, en la gente de  Magisterio existe la creencia de que Freire “es cosa de los de Educación Social”. Y esto es un gravísimo error. Las enseñanzas de Freire son fundamentales  para los aprendizajes que se dan de manera informal pero más aún, son esenciales en el entorno de la escuela y la educación formal.

Y es verdad, que cuando uno se acerca a la obra de Freire lo debe hacer teniendo en cuenta el contexto socio-cultural en el que surgió. Un Brasil,  el de los años 60 y 70, que, en plena dictadura militar, contaba con casi la mitad de la población analfabeta, oprimida y marginada -esos “nadies”, como decía Eduardo Galeano, “que cuestan menos que la bala que los mata”-. Pronto surgió la figura de Paulo Freire para romper esa “cultura del silencio” en la que se encontraban y “darles la palabra” para que a través de la pedagogía y de un proceso de “concientización” tomaran conciencia de su situación y comenzaran a construir su propio destino y liberarse de la opresión.

Sólo una lectura intencionadamente lineal y reduccionista del pensamiento  de Freire no admitiría relaciones con el escenario socio-educativo actual. La educación entendida como un acto de comunicación eminentemente dialógico entre alguien que pretende enseñar y alguien que pretende aprender, hoy cobra un interés especial debido al avance y la importancia de los medios de comunicación y las TIC.

Las posibilidades que nos aportan internet y las herramientas tecnológicas nos están abriendo un sinfín de posibilidades y hacen que la educación ya no se restringa a la escuela, sino que se extienda a espacios y contextos informales. Esto que, a mi juicio, es enormemente interesante desde el punto de vista pedagógico, también puede abrir una “brecha” entre las personas que tengan medios socioculturales y económicos y los que carezcan de ellos y entre escuelas que puedan permitirse el uso de dispositivos y herramientas tecnológicas y escuelas que no tengan los medios económicos para introducirlos.

Ahí estamos creando brecha. La mayoría de las veces no es una cuestión de que ciertos “chavales” sean más listos, más tontos, más capaces o más negados para ciertas competencias. A veces incluso, tampoco es que unos tengan más interés o se muestren más desapegados a la tecnología. No es, por tanto, en esencia una “brecha tecnológica”, sino  fundamentalmente económica. Mejor dicho, Socio-económica.

Por cuestiones como esta  es por lo que la Teoría Freiriana está de máxima vigencia.  No pretendo, hacer un tributo a la figura de Paulo Freire –que por cierto no estaría de más- ni  una recensión sobre su obra, ya que sería muy farragoso.  Hoy quiero compartir contigo, de manera sencilla, cuatro de sus enseñanzas que conforman “mi código fuente” como educador (¡me ha molao la expresión…que se le va a hacer!), el auténtico “backstage” (¡otra!… 😉 ) de mi práctica pedagógica. Vamos a ello 😉

 

Enseñar no es transferir conocimiento, es un proceso comunicativo y dialógico.

Paulo Freire contempla el acto de enseñar y aprender como un proceso comunicativo eminentemente dialógico e igualitario entre el educador y el educando, frente a la concepción bancaria de la educación. Esta contempla a los alumnos como meros depositarios del saber acumulado de los docentes. “El educador pues, es el que sabe y los educandos los que no saben; el educador es el piensa y los educando los objetos pensados, el educador es que habla, los educandos los que escuchan dócilmente” (Pedagogía del oprimido). (No dejes de leer este pequeño diálogo entre Freire y unos campesinos que es un impresionante ejemplo de esto que estamos hablando).

“No hay docencia sin discencia, las dos se explican y sus sujetos, a pesar de las diferencian que los connotan, no se reducen a la condición de objeto, uno del otro. Quién enseña aprende al enseñar y quien aprende enseña al aprender.” (Pedagogía de la autonomía)

Educar es mucho más que adiestrar en el desempeño de destrezas. Enseñar no es transferir conocimiento, sino crear las posibilidades de su producción o de su construcción. La tarea docente, por tanto, no se ciñe sólo a “enseñar  contenidos”, sino también a “enseñar a pensar correctamente”

“Sólo quien piensa acertadamente puede enseñar acertadamente aun cuando, a veces, piense de manera errada, y unas de las condiciones para pensar acertadamente es que no estemos demasiado seguro de nuestras certezas.”  ¡Me encanta! 😉 .

 

Enseñar exige crítica y aprehensión de la realidad.

 ¿Por qué no discutir con los alumnos la realidad concreta a la que hay que asociar la materia cuyo contenido se enseña? ¿Por qué no establecer una intimidad necesaria entre los saberes curriculares fundamentales para los alumnos y la experiencia social que ellos tienen como individuos.? ¿Por qué no discutir las implicaciones políticas, éticas e ideológicas de la realidad?. (Pedagogía de la autonomía).

Esto es una cosa que siempre me ha llamado la atención. El poquísimo conocimiento de la realidad social en la que viven, que tienen los jóvenes. Ya no hablo de niños, sino de jóvenes de 15-16 años para arriba. Haz la prueba, si tienes hijos o sobrinos o un instituto cerca, ve y pregunta a varios chavales (¡vaya a ser que des justo con el empollón/la empollona de clase! 😉 ) qué son las “tarjetas black”, o qué ha pasado con las “preferentes de bankia” -por ejemplo-  y luego pregúntales cómo ha celebrado el último gol Cristiano Ronaldo… ¡A ver  lo que te dicen!.

Esto no dice nada bueno ni de la escuela, ni de la sociedad. ¿Por qué no incentivamos, desde la escuela, la reflexión crítica sobre la realidad en la que están viviendo nuestros jóvenes? ¿Por qué no incentivamos que desarrollen la conciencia crítica, tan necesaria para el posterior desarrollo de la personalidad?.  En “tercero de BUP”, me acuerdo que  me hacían leer un libro -que  tiene que andar por ahí- que se titulaba “Así vivían los romanos“… pero, ¿Para qué Ca**jo, quiero saber yo cómo vivían los romanos, si soy incapaz de interpretar ni reflexionar sobre cómo está mal-viviendo mi vecino de abajo?, ¿A caso hay cosa más importante para una persona que conocer la realidad en la que vive y entender cuales son los motivos por los que se encuentra en esa situación?. Eso es, para mí, la tarea fundamental de la educación, lo que la convierte en un proceso TRANSFORMADOR. Lo contrario es depositar conocimientos, que con suerte los soltarás con más o menos suerte en un examen y a los 30 min. habrás olvidado. Estamos en un sistema que prima aprobar sobre aprender. Si no te lo crees, pregúntaselo al chaval de antes y te aclarará el asunto 😉 .

En este punto, las TIC e  internet nos pueden ayudar un montón. Por suerte, hay muchas experiencias educativas en instis -pronto dedicaré un post a hablar de ellas- que utilizan estrategias de curación de contenidos para hacer trabajos de investigación sobre problemas o acontecimientos del entorno de los alumnos. Utilizan estrategias de búsqueda en la blogosfera, en wikipedia, utilizan las redes sociales para informarse y distribuir contenido, crean blogs para crear contenido, utilizan herramientas colaborativas para crear colectivamente… Es decir, colocan al alumno/a en un papel activo frente al aprendizaje y a la aprehensión de la realidad. Les sitúa como prosumidores (consumidores+productores críticos de información) y no como meros espectadores -con suerte-.

 

“Programados para aprender” : Enseñar exige la convicción de que el cambio es posible.

La neutralidad de la educación es, en verdad, imposible. Para que la educación no fuera una forma política de intervención en el mundo sería indispensable que el mundo en que ella se diera no fuera humano.

El mundo no es. El mundo está siendo. No soy sólo objeto de la Historia sino que soy igualmente su sujeto. En el mundo de la Historia, de la cultura, de la política, compruebo, no para adaptarme, sino para cambiar. (Pedagogía de la autonomía)

Entenderse como sujeto agente de cambio tanto personal como grupal como social. Entender que las cosas no pasan por que sí. Entender que los relativismos responden a una visión inmovilista de la realidad que, por lo general, conlleva desigualdad. Entender que tu situación tiene una causa y que no va a cambiar nada si no intervienes, es sin duda, para mí, uno de los aprendizajes más importantes que necesita aprehender una persona.

¿Algún profe, en el insti, te ha preguntado alguna vez …?:  ¿Sabes lo que quieres en la vida? ¿Has pensado qué necesitas para conseguirlo? ¿Crees que lo puedes conseguir? ¿Qué miedos tienes, qué te hacen pensar que no lo conseguirás? ¿Qué estás dispuesto a hacer para conseguirlo? ¿Quién te puede ayudar a conseguirlo?… ¿Por qué crees que no se suele invertir tiempo en reflexionar sobre estas cuestiones? ¿A caso no es esto más importante que saber las características de una toga o las partes de la Domus Romana?.

Nadie puede estar en el mundo, con el mundo y con los otros de manera neutral. No puedo estar en el mundo, con las manos enguantadas, solamente comprobando. En mí la adaptación es sólo el camino para la inserción, que implica decisión, elección, intervención en la realidad. (Pedagogía de la autonomía)

El educador y la educadora críticos no pueden pensar que, a partir del curso que coordinan o del seminario que dirigen, pueden transformar el país. Pero pueden demostrar que es posible cambiar. Y esto refuerza en él o ella la importancia de su tarea político-pedagógica. (pedagogía de la autonomía)

 

Enseñar exige una toma consciente de decisiones.

Es decidiendo como se aprende a decidir. No puedo aprender a ser yo mismo si no decido nunca,aún corriendo el riesgo de equivocarme, porque la sabiduría y sensatez de mi padre y de mi madre siempre deciden por mí. (pedagogía de la autonomía).

La mayoría de las cuestiones importantes de la vida requieren decisiones, y asumir las consecuencias del acto de decidir forma parte del aprendizaje. No hay decisión a la que no continúen efectos esperados, poco esperados o inesperados. Es por eso por lo que la decisión es un proceso responsable.

La razón fundamental de que seamos tan timoratos en la vida, es que ni  la escuela ni nuestros padres nos han enseñado a tomar decisiones ni a asumir sus consecuencias. A mí, al menos, siempre me han sobreprotegido, me han  exonerado de tomar decisiones importantes y han tratado de impedir que me equivocase. De esos polvos, vienen estos lodos.  Me parece que muchos de vosotros habréis tenido la misma vivencia y los que sois padres haréis lo mismo, con la mejor de las intenciones, con vuestros hijos. Pues no lo hagáis ;-).

Una de las tareas pedagógicas de los padres es hacer obvio para los hijos que participar en su proceso de toma de decisión no es entrometerse sino cumplir un deber. La participación de los padres debe darse sobre todo en el análisis, junto con los hijos, de las posibles consecuencias de la decisión que va a ser tomada.

Aprender, por tanto, también  es madurar.  No sucede en una fecha prevista. Es en este sentido en el que una pedagogía de la autonomía tiene que estar centrada en experiencias estimuladoras de la decisión y de la responsabilidad.

 

Cómo te he contado, estos son cuatro de mis principios educativos. Si te mola, otro día te comento otros tantos, pero tendrá que ser en otro post. Por hoy ya hemos tenido bastante ¿no? 😉 .

Te veo, seguro antes de Navidad, pero si por cualquier cosa no nos leemos hasta la fecha, te deseo que disfrutes con tu familia o amigos/as, qué seas bueno/a, que no comas ni bebas mucho 😉 y  ¡QUE SEAS MUY FELIZ!.

Fuerte abrazo:

 

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Víctor Manuel Blanco Gijón

Víctor Manuel Blanco Gijón

Diseño de Estrategias Educativas at eduhackers.org
Aprendiz de bloguero y apasionado de la educación. Mi misión es diseñar experiencias para que la gente aprenda lo que quiera aprender. Me encanta investigar sobre tecnologías vinculadas a nuevas formas de aprender y enseñar. Siempre en "fase Beta", disfruto experimentando. El "fracaso" no está en mi diccionario y contemplo mis errores como oportunidades de aprendizaje ;-)
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Programados para aprender: Lo que Paulo Freire le contó a Steve Jobs by Víctor Manuel Blanco Gijón is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial 4.0 Internacional


  • Carmen Devesa

    ¿Cómo haces, Víctor Manuel, para despertarnos siempre las ganas de leer algo o a alguien????
    Muy interesante, como siempre, y muy deseable que se extienda tu “código fuente”. Yo soy optimista, supongo que desde el desconocimiento. No tengo hijos, pero sí sobrinos, y dos hermanas docentes, una de medias y otra de universidad. Lo que percibo a través de todos ellos es que las cosas no son tan horribles como las pintan (mis sobrinos ven cine clásico y superestrenos comerciales, están pegados a móviles y maquinitas y leen un montón…); pero tampoco se ha avanzado todo lo que cabría esperar, dado el cambio que ha dado este país en los últimos 30 años. Ya lo dijo Guerra: “A este país no lo va a reconocer ni la madre que lo parió”. Y lo clavó. Pero en educación, como en otros temas fundamentales, sorprende e indigna que no se haya avanzado mucho más. Y sin embargo, mis hermanas me cuentan pequeñas iniciativas que realizan o de las que tienen conocimiento a través de colegas, preciosas, creativas, sugerentes, y siempre, siempre, siempre, escasas de medios y rebosantes de esfuerzo de sus promotores y participantes. Queda mucho por hacer, pero afortunadamente sois muchos los que estáis en ello.

    • http://www.eduhackers.org/ Víctor M. Blanco

      Estoy plenamente de acuerdo contigo Carmen. A veces pecamos de catastrofistas y es verdad que “no todo es horrible”. Precismaente, estoy preparando el post que saldrá mañana, en el que cuento tres experiencias chulas que hacen que sigas creyendo que “otra escuela es posible”. El problema, es que muchas veces son iniciativas particulares de algún maestro, o de alguna escuela en concreto y no una apuesta por parte de la administración educativa. De todas formas Ójala, la comunidad educativa tome el ejemplo de tus hermanas, sus compis y otros muchos maestros que están haciendo cosas distintas. La suma de muchas iniciativas particulares, al final irá haciendo surco para que algún día se conviertan en “norma general”.

      Un fuerte abrazo Carmen. Gracias por tu comentario y que pases una muy ¡Feliz Navidad!.

      Nos seguimos leyendo:

      Víctor